MADRID, 04 AGO. (Bolsamania.com/BMS) .- Ni de las operadoras, ni de las descargas, ni de la publicidad... ¿De dónde salen los beneficios de las aplicaciones de mensajería instantánea? Tanto WhatsApp como Line o WeChat han demostrado que se pueden obtener beneficios de otra forma y abanderan un nuevo modelo de negocio. Desde el punto de vista empresarial, estas aplicaciones no tienen en cuenta el número de mensajes que enviamos, como antes hacían las compañías de telefonía móvil. Casi todos los grandes desarrolladores de aplicaciones, como Facebook o Vine, saben que el verdadero negocio esta en los datos que se almacenan en los teléfonos.
La información personal que guardamos como las últimas búsquedas realizadas o nuestras webs favoritas…, es valiosísima para otras empresas. Es por esto que algunas de estas aplicaciones de mensajería usan estos datos, con nuestro permiso, para personalizar publicidad o servicios.
En el caso de Whatsapp, la suscripción anual de 0,89 céntimos es su principal fuente de ingresos, pero no sucede así con otras aplicaciones como WeChat o Line, que si utilizan la información almacenada en el teléfono para para mandar publicidad a sus usuarios o para ofrecer servicios dentro de la propia herramienta que se ajusten a las necesidades de sus clientes.
PAGOS POR SERVICIOS 'IN APP'

Otra de las nuevas vías para obtener ingresos es la del pago desde la propia aplicación o 'in app'. Con este método se crea un sistema de pago propio que ofrece múltiples posibilidades, como por ejemplo la conversión de las apps en una aseguradora, como ya ha hecho la apliación china WeChat, o la venta de contenidos como emoticonos, fondos de pantalla o juegos.
Precisamente Line, ha sido una de las que más beneficios ha conseguido con la venta de videojuegos. De hecho su matriz coreana, Naver, ganó unos 252 millones de euros el último año, de los cuales el 60% fueron gracias a la venta de juegos y de sus accesorios o extensiones.
DE APLICACIONES DE MENSAJERÍA A PLATAFORMA DE E-COMMERCE
Además de las vías anteriormente comentadas para lograr beneficios, las aplicaciones de mensajería podrían evolucionar hasta convertirse en plataformas de e-commerce. Además de la información de cada usuario, la creación de sistemas de pago propios podría ser el siguiente paso de estas plataformas.
WeChat ha sido la primera en aprovechar esta oportunidad y ya ha realizado campañas de venta en colaboración con tecnológicas de la talla Huawei o Xiaomi. Por su parte Tango, una app poco conocida en nuestro país, ya ha recibido una inversión multimillonaria Alibaba, el gigante chino del comercio electrónico.