La divisa inglesa ha caído a mínimos de un mes en su cruce contra el dólar después de que el gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, haya afirmado que no tiene prisa por subir los tipos de interés ya que está preocupado por el efecto que puede tener el brexit en la economía del país.

La libra, de hecho, ha caído contra la cesta de las divisas de los diez principales países y la rentabilidad de los bonos también se ha reducido al decir Carney que las presiones inflacionistas siguen siendo débiles. En concreto, el gobernador ha dicho que “todavía no ha llegado el momento de endurecer la política monetaria”.

Las palabras del gobernador del BoE chocan con el tono de la institución tras la reunión del comité de política monetaria, en el que tres miembros votaron de forma inesperada para subir los tipos de interés. En estos momentos, el precio del dinero en el Reino Unido está en el 0,25%.

LIbra

Fuente: Bloomberg

La reunión se produjo justo en la semana en la que se conoció que la inflación se había situado en 2,9% en mayo en el país, lo que llevó a pensar a los inversores que la subida de tipos estaba más cerca.

Neil Jones, director de ventas del hedge fund Mizuho Bank ha apuntado a Bloomberg que “Carney ha hecho que caiga la libra. El sentimiento del mercado había cambiado tras la votación de 5-3 la semana pasada”, ha explicado.

Los comentarios del gobernador del Banco de Inglaterra se producen, precisamente después de que la Unión Europea y el Reino Unido comenzaran ayer las  negociaciones de las condiciones del brexit. Un proceso que se prevé que dure alrededor de dos años.

En Monex Europe señalan que “la primera ronda de negociaciones parece haber ido de forma sorprendentemente suave. El Reino Unido había estado pidiendo que los términos del acuerdo comercial con la Unión Europea fueran negociados al mismo tiempo que se zanjaba la llamada factura de divorcio. La Unión Europea, por su parte, quería ver “progresos sustanciales” en la factura antes de entrar en las negociaciones del acuerdo comercial. A pesar de que el negociador jefe por UK, David Davis, había predicho que el tema iba a ser “la pelea del verano”, parece que la lógica de la UE se ha impuesto rápidamente, eliminando el primero, posiblemente de muchos, escollos en la negociación”.

En la firma apuntan que “teniendo en cuenta que la incertidumbre política ha sido uno de los factores más fuerte que han influido en la libra durante los últimos meses, la velocidad a la que este asunto se ha solventado, da algunas muestras de optimismo”.

Desde el referéndum del brexit hace un año  (el 23 de junio de 2016), la libra se deprecia más de un 10% frente al euro y al dólar.