El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, empleó hoy un símil futbolístico para destacar que la economía española ha entrado en la "Champions League de las economías mundiales", un club en el que España, aseguró, es "la que más partidos gana, las que más goles ha metido y la menos goleada". En un discurso en el Congreso ante los diputados y senadores del PSOE, a quienes animó a tener una "confianza razonable" en el futuro, Zapatero se detuvo especialmente en la buena marcha de la economía española y se mostró satisfecho de haber cumplido con su compromiso de comienzo de legislatura: conseguir que España progrese "más rápidamente" que los países de su entorno.
Una legislatura que Zapatero denominó como "la del empleo" y en la que el Ejecutivo ha superado todos los "deberes" que en materia económica le puso el PP, lo que ha permitido mejorar "con creces" la "herencia" recibida. El jefe del Ejecutivo se refirió a la "buena perspectiva" de crecimiento potencial de la economía española a medio plazo, por encima de la media de los países de su entorno, y habló de la mejora de la productividad y de la capacidad de competir, la mayor creación de empleo y la reducción de la tasa del paro. Números que han permitido a España situarse entre los "ocho grandes" y entrar en la "Champions League" de las economías mundiales, insistió. Durante su intervención sintetizó algunas de las variables con las que se juzga la evolución de una economía, desde el crecimiento real del PIB -que situó en el 15% en esta legislatura-, hasta la creación de empleo -2,7 millones de puestos de trabajo netos-, o la reducción del paro -que ha bajado en 3,2 puntos-, y el superávit público. Con esos mimbres certificó que España es el país de su entorno que "más margen de maniobra ha logrado para afrontar los retos de futuro". Según dijo, estas variables no se han puesto en duda por las subidas de los tipos de interés, cuyo ciclo alcista, vaticinó, "ha tocado prácticamente techo", ni por las coyunturas vividas en las últimas semanas por las turbulencias del sector financiero. A este respecto garantizó a los españoles que, ante un fenómeno que está sacudiendo a todas las economías del mundo, la española está "preparada como nunca lo ha estado" para afrontar y disminuir el impacto de esa crisis, de manera singular para aquellos más afectados por las subidas de los tipos de interés. Y es que, en opinión del presidente del Gobierno, la economía española ha demostrado ya su "fortaleza", el dinamismo de la inversión, la solvencia de las empresas, la eficiencia y la capacidad del sistema financiero y la "acumulación de disponibilidades" de las familias. Frente a ese panorama, que asumió "con humildad" pero con el "orgullo" de "haber cumplido", contrapuso las aportaciones del PP en materia económica, que resumió en una serie de "deberes" que el principal partido de la oposición puso al Gobierno al comienzo de la legislatura. "La herencia la hemos mejorado con creces, hemos hecho que este país acumulara mucho más patrimonio económico, mucha más riqueza, mucho más empleo" y una buena salud en las cuentas públicas, dijo Zapatero, en cuya opinión el PSOE necesita ganar las próximas elecciones generales para que España siga avanzando en esa senda. Aprovechó también su alocución para enumerar otros logros económicos de la legislatura, más cercanos a la sociedad, y sostuvo que los españoles tienen una media de 1.740 euros más de renta que en 2004, en términos constantes. En la actualidad, prosiguió, existe un millón y medio de familias más en la que todos sus miembros trabajan; casi 1,5 millones de trabajadores han podido convertir su empleo precario en estable, y 3 millones de autónomos han visto equiparados sus derechos a los de los trabajadores por cuenta ajena. Mencionó también la subida de las pensiones, sobre todo de las más bajas, y del Salario Mínimo Interprofesional. La reducción del impuesto de la renta ha permitido mejorar la capacidad adquisitiva de 17 millones de contribuyentes, mientras que el fondo de reserva a la Seguridad Social se ha triplicado -de 15.000 a 45.000 millones- y finalizará la legislatura con 50.000 millones de euros. Mostró su satisfacción también por haber recuperado el "valor del diálogo social", que describió como el "activo" más importante del progreso económico para España, que aseguró haber intensificado en estos años.