Las últimas noticias que han cruzado el Atlántico han llevado viento fresco a Wall Street que va camino de su segunda jornada de ganancias. Los futuros de sus principales índices apuntan en la preapertura a terreno positivo, aunque eso sí de forma muy moderada impulsados en buena medida por la banca europea. Hoy, no obstante, toca tanda de datos macroeconómicos, así como las palabras de Bernanke que podría hacer volcar el mercado si mantiene su discurso carente de estímulos.

Los futuros de Wall Street hacen pensar en una apertura en positivo para este jueves. Así, el Dow Jones de industriales suma un 0,5%, idéntico porcentaje que el tecnológico Nasdaq, mientras que el S&P 500 se anota un 0,3% al alza.

Hoy el mercado estadounidense tiene varias citas importantes. La primera de ellas llegará de la mano del dato sobre el número de desempleados (a las 14:30 hora española) para el que los expertos esperan una caída hasta los 410.000 desde los 414.000 desempleados de la semana pasada.

Unas horas más tarde se dará a conocer el balance por cuenta corriente correspondiente al segundo trimestre del año. El pronóstico de los analistas pasa por un ligero repunte del déficit hasta los 122.500 millones de dólares, frente a los 119.270 millones registrado durante los tres primeros meses del año.

A ello hay que sumar el dato sobre el índice de consumo, que se espera mejore hasta el 0,5%, así como el dato de producción industrial que será hecho público por la Reserva Federal. Su presidente, Ben Bernanke, centrará, no obstante, la atención del mercado a primera hora de la mañana en el discurso que concederá previo a la Conferencia sobre la Regulación del Riesgo Sistémico a la que asistirá este jueves. De la interpretación de sus palabras, podría deducirse un nuevo paquete de medidas de estímulo, sin llegar a hablar por el momento de un QE3.

Mientras tanto, Europa vive su momento de esplendor tras la videoconferencia a tres bandas celebrada ayer entre el presidente galo, Nicolas Sarkozy, la canciller germana, Angela Merkel, y el primer ministro heleno, Yorgos Papandreu, de la que no salieron más que promesas verbales sin nada escrito sobre papel. El hecho de Grecia se comprometa a apretar aún más –si cabe- las tuercas de su maltrecha economía hace que las bolsas europeas lo celebren con rebotes del 2,69% en el caso del Ibex 35, camino de los 8.300 puntos; superiores a los 2 puntos porcentuales también para París y Frankfurt, mientras que el Eurostoxx 50 sube otro 2,63%, hasta los 2.138 puntos y se olvida del miedo a perder esta barrera.

El euro/dólar, por su parte, refleja el nuevo rumbo europeo y recupera enteros hasta el 1,38.