Detrás de las ideas y venidas en los precios de las acciones y los bonos se esconde el escaso volumen de negociación. Esta variable se ha desplomado, llevando a algunos mercados casi a la parálisis.

Los volúmentes de negociación de la bolsa y también del mercado secundario se desploman, lo que nos hace ver, en una misma sesión, al Ibex 35 subiendo y bajando casi un punto porcentual, así como fluctuar los precios de los bonos. En algunos aspectos, un menor volumen puede hacer que la crisis se perciba como peor, al transformar resultados políticos en economías como la española y la griega en potenciales tormentas para los inversores mundiales. Pero, ¿qué hay detrás de estos movimientos? manos fuertes, poca profundidad de profundidad, máquinas de sistémas automáticos?. ¿a dónde nos puede llevar esta debilidad del volumen? Si quiere conocer la opinión de la Comunidad de Estrategias de inversión acerca de este hecho y participar de ella, pinche AQUÍ.