Un total de 382 de los 488 trabajadores de Spanair en Palma tienen un plazo de un mes, a partir de mañana, para decidir si desean trasladarse a Barcelona, tal como les plantea la aerolínea, o rescindir de "manera voluntaria" su contrato cobrando una indemnización de 20 días por año trabajado con un límite de 12 mensualidades, en el marco del "plan estratégico de reestructuración" de esta aerolínea y que, a juicio de los trabajadores, supone un "ERE encubierto". Así se lo propuso ayer el director de Recursos Humanos de Spanair, Héctor Sandoval, al comité de empresa en una reunión que finalizó sin acuerdo, tras el rechazo de los trabajadores a aceptar las condiciones de los traslados, ya que exigen una mejora de las condiciones económicas de los empleados, teniendo en cuenta que, según critican, los sueldos oscilan entre los 800 y los 1.100 euros.