La importante subida de ayer en las bolsas europeas (Ibex + 3,23%) es una nueva evidencia de la situación en la que nos encontramos. El desmentido por parte de China a la información vertida ayer por el Financial Times sobre la cancelación de compras de deuda y divisas europeas ha sentado muy bien a los índices europeos.  Pero esto es una anécdota dentro de la categoría de desconfianza máxima.
En un contexto de sentimiento negativo en la renta variable, casi la totalidad de los sectores se encuentran en fase bajista por distintas razones.

Los bancos y el sector financiero son posiblemente los que más presión vendedora tienen, salpicados por los problemas de deuda europeos y por los planes de regulación bancaria en EE. UU.

Las petroleras han sido castigadas por el vertido de crudo en el Golfo de México, y por la regulación del sector que planea Obama para evitar nuevos escapes.

A las empresas industriales, más cíclicas, les están penalizando los planes de recorte del gasto público por parte de los Gobiernos Europeos, que pueden mermar el crecimiento y la recuperación económica.Algo parecido ocurre con las empresas de consumo y las exportadores, que pese a beneficiarse de un Euro a la baja, son castigadas por la percepción de una mala situación macroeconómica en Europa. Las de recursos básicos además se encuentran con la notable bajada en los precios de las materias primas, salvo el oro y el gas.

Las aerolíneas, aun no se han recuperado de los problemas surgidos por el estallido del volcán islandés, cuyas pérdidas ascienden a 5.000 millones de dólares.

En definitiva, es muy difícil escoger dónde invertir, teniendo en cuenta, además, la enorme volatilidad generalizada.

Tecnológicas y empresas farmacéuticas con las mejores apuestas ahora mismo, sabedores de que el escenario más probable es ver nuevos ataques a los mínimos anuales (en torno a los 8.850 puntos en el Ibex 35), nivel que, de momento, está aguantando.

Sería muy positivo una estabilización lateral de los índices, bonos, Euro-Dólar (1,22 – 1,25) y Oro (1.200) en los niveles actuales, fluctuando en dichos soportes y resistencias, sin atravesarlos. Y esperar a que cambie el sentimiento por el mero trascurso del tiempo, al acostumbrarnos a esos niveles que hace 6 meses nos parecían muy negativos. Ahora, tenemos que familiarizarnos con ellos, sin ceder posiciones, pero sin pretender ver cambios muy sustanciales. El partido se ha puesto difícil, y toca defender. Llevábamos 12 mese atacando y el agotamiento se veía venir. Si todo va bien, dentro de unos meses, podremos volver al ataque.