Segundo día de fuertes subidas en lo que llevamos de semana, y también en la totalidad del mes. En la apertura, las noticias negativas que provenían de China (con descenso de las previsiones de crecimiento para el próximo ejercicio por distintos bancos y declaraciones de endurecimiento monetario por el Banco Central), y la rebaja masiva de ratings bancarios por parte de S&P adelantaban una jornada muy distinta, y acentuaban la hipótesis de que el movimiento del lunes fuese un mero rebote dentro de una tendencia bajista.
Sin embargo, cuatro factores escalonados articulaban las fuertes subidas finales. En primer lugar, y de manera sorprendente, China rebajada el coeficiente de reservas bancarias en 50 puntos básicos, lo que entraba en contradicción con las palabras de su Banco Central horas antes. Posteriormente, el BCE, junto con la FED y otras instituciones monetarias abarataban las líneas swaps en dólares otros 50 puntos básicos (siguiendo la estela del mes de septiembre). Estas dos medidas hubieran producido una reacción más moderada en otro contexto, pero el factor sorpresa y, sobre todo, las duras caídas previas, han potenciado su efectividad.

Con las bolsas europeas subiendo cerca de un 3%, el nuevo Primer Ministro italiano, Mario Monti, aseguraba que en los próximos días Merkel y Sarkozy harán un anuncio de gran envergadura. Dicho anuncio (que se viene descontando con cierta intensidad desde el fin de semana), permitiría al BCE aumentar considerablemente las compras de títulos de deuda en el mercado secundario de aquellos países que accedan a participar en una mayor integración fiscal, concepto aún ambiguo y que será desarrollado en la cumbre del próximo 9 de diciembre. De esta manera, y considerando los progresos en la culminación del EFSF durante las últimas horas, la Eurozona contará con dos redes de protección complementarias que devuelvan la confianza perdida a los inversores.

A todo lo anterior se suma la batería de datos macroeconómicos conocidos en EEUU, todos muy por encima de lo esperado (ADP, PMI de Chicago e Índice de viviendas pendientes), que confirman el alejamiento de la economía americana de la idea de recesión.

La sesión de hoy, unida a la del lunes, puede haber supuesto un cambio en el sentimiento de los mercados, sin duda la variable más importante de cuantas afectan a los mismos. En la medida en la que las agencias de rating se muestran muy activas rebajando calificaciones y perspectivas (parece muy probable que Francia esté muy cerca de perder la AAA), el optimismo generado en las últimas horas tiene un enorme valor para afrontar las próximas semanas.