Muchos estados de EEUU se encuentran ya en recesión ante el grave deterioro de las finanzas, según un sondeo realizado por la Conferencia Nacional de Asambleas Legislativas entre 50 directivos fiscales de estados norteamericanos. El sondeo muestra que la situación tiene aún peor pinta para el año fiscal que comienza el 1 de julio. La debilidad de la economía afecta a los ingresos fiscales a través de varias vías: la renta de las familias se consume por los mayores gastos de carburantes y alimentos, mientras que el deterioro del mercado inmobiliario implica que la gente gasta menos en los muebles y electrodomésticos que se suelen adquirir al comprar una casa