La Unión Europea superó el martes el último obstáculo para la introducción de nuevas normas en el sector de telecomunicaciones de sus integrantes después de que el Parlamento diera su aprobación tras meses de retrasos y permitirá poner en marcha las reformas a mediados de 2011. De acuerdo con las nuevas directivas, las empresas de telecomunicaciones dominantes separarán sus redes de los demás negocios, se mejorará la competencia y se creará un organismo europeo de reguladores nacionales con mayores poderes para castigar las prácticas contrarias a la libre competencia, lo que hará bajar los precios.