El presidente del Banco Central Europeo (BCE) y portavoz del G-10, Jean-Claude Trichet, ha pronosticado en Basilea (Suiza) un debilitamiento mayor de la economía global y una tasa de inflación muy elevada. En una rueda de prensa celebrada en Basilea tras la reunión de los bancos centrales de los países más industrializados del mundo (G-10), Trichet dio la bienvenida al rescate estatal de las entidades hipotecarias estadounidenses Fannie Mae y Freddie Mac. "Ha sido una decisión muy importante y es bienvenida considerando las circunstancias", dijo Trichet
El Gobierno de EEUU intervendrá en las dos hipotecarias con una inyección de liquidez de 200.000 millones de dólares. Los banqueros centrales de los países del G-10 se reúnen bimestralmente en la sede del Banco de Pagos Internacionales (BPI) en Basilea, para analizar la situación de sus principales economías. El presidente del BCE hizo hincapié en que "el crecimiento de la economía global sigue siendo robusto y significativo, si bien es visible cierto grado de ralentización a un nivel global". Resistencia de algunos emergentes Trichet destacó la resistencia de algunas economías emergentes con un ritmo de crecimiento elevado, pero apostilló que en estas regiones también los bancos centrales del G-10 observan un pequeño debilitamiento. Los banqueros centrales de los países del G-10 coincidieron en señalar que es esencial mantener ancladas las expectativas de inflación, que es muy elevada a nivel global en estos momentos. Los expertos ven "una corrección muy significante de los mercados financieros", según Trichet. Los países miembros del G-10, grupo que está integrado en realidad por once países y que concentra el 85% de la economía mundial, son Alemania, Bélgica, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Países Bajos, Reino Unido, Suecia y Suiza.