Telefónica, y los rumores en torno a una posible operación de parte AT&T, han despertado el recelo de los inversores en torno a cuál podría ser el siguiente valor en ser objetivo de OPA. Porque los expertos tienen claro que las compañías españolas son más “compradas” que “compradoras”. 

Ayer fue el protagonista de la sesión y hoy vuelve a la normalidad después de desmentidos sobre una posible interés por parte de AT&T en Telefónica. El que dio la campanada fue El Mundo – al dar a conocer la actuación del gobierno frustrando una OPA amistosa por parte del operador estadounidense – y el resto de medios desmintió, vía declaraciones del ministro de industria, José Manuel Soria, que hubiera habido algo entre las dos compañías. La propia Telefónica también lo confirmó a la CNMV.

Sin embargo, más que la noticia ahora todo el mundo mira de reojo de puertas hacia fuera. Por eso de que las compañías españolas están en disposición de ser más compradas que compradoras. ¿El motivo? Hay muchas que han quedado infravaloradas en bolsa - la mitad cotiza por debajo de su valor contable – lo que, unido a la fuerte posición de caja que tienen las entidades de otras economías, acentúa más este tipo de movimientos. Tal y como les adelantamos hace unos meses (Ver: Telefónica, Jazztel y Verizon, recomendaciones en un sector avalados por movimientos corporativos) este tipo de movimientos se hace más por necesidad que por oportunidad”.

Sin embargo, esta mañana Expansión reconoce que son empresas tipo Iberdrola, Repsol o los grandes bancos los que más interés podrían despertar. “La mitad de las mayores empresas del Ibex valen en bosla menos que su patrimonio neto, es decir, del valor en librso de sus activos. Santander, BBVA, Caixabank, Iberdrola y Repsol, se enceuntran ahora en esta situación”, explica el medio.

Sin embargo, estas compañías tienen un marcado carácter estratégico para la economía española, algunas con un núcleo duro - que hace imposibles que triunfe una OPA no deseada –por lo que la atención se desvía hacia aquellas compañías que, bien por su tamaño o por que no tiene un cuerpo de accionistas lo suficientemente sólido, son objeto de deseo. Jazztel o Ebro Foods, en el punto de mira. 

Pero ¿hacia dónde creéis que se desviará el interés de las compañías extranjeras?