El director de Inversión de Renta Variable europea de Fidelity Internacional, Miguel Corte-Real, apostó hoy por invertir en Europa, pero de una manera "selectiva", en sectores defensivos y que no estén expuestos a la crisis 'subprime', como telecomunicaciones y farmacéuticas, entre las que destacó compañías como la española, Grifols. A su juicio, las empresas más competitivas y las que no dependen del ciclo económico son las más interesantes para invertir y destacó que, por el contrario, infraponderan el sector financiero, aunque tienen una visión más positiva de las entidades 'retail' que tienen una mayor oferta de depósitos que les permitan generar una mayor fuente de liquidez como Fortis, Credit Agricole o Santander.
No obstante, recomendó la inversión a largo plazo, ya que la elevada volatilidad que ha dominado hasta ahora el mercado continuará durante la segunda parte del año, y destacó que el mercado está "barato", por lo que compras como la realizada por la entidad que preside Emilio Botín en Reino Unido pueden resultar "interesantes" desde el punto de vista estratégico. Respecto a la banca, también destacó que la reducción de créditos, principal línea de negocio de las entidades hasta ahora, como consecuencia de la crisis de liquidez, puede rebajar sus beneficios, si bien, resaltó que no dejarán de conceder financiación a entidades no financieras. En este sentido, resaltó que la única opción para retener al inversor en el mercado es que entienda que la inversión debe ser a muy largo plazo porque las caídas pueden continuar, a pesar de que los mercados son "más eficientes" ahora para afrontar la crisis que en etapas anteriores. Respecto a las salidas a Bolsa y en, especial, a las cuotas participativas de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), el experto de Fidelity destacó que siempre que la operación tenga transparencia y sea interesante para el accionista minoritario, tendrá una visión positiva. Por último, recordó que el inversor deberá continuar prestando especial atención a la inflación europea, a la evolución de los mercados emergentes y a la moneda americana como principales factores de influencia en el mercado europeo.