Pocas dudas quedan acerca de la visibilidad del negocio de Técnicas Reunidas en el mundo. En un período en el que el negocio de la construcción no atraviesa su mejor momento, el mayor grupo español de ingeniería logra en su primer año en bolsa una revalorización del 194%. Sin embargo, los expertos siguen viendo oportunidades en el valor “si se sabe aprovechar el ciclo alcista en el que está inmerso”.
Y es que la clave está en innovar. Cuando la familia Lladó, gestores y máximos accionistas de Técnicas Reunidas, decidió colocar una participación de la compañía en bolsa no se equivocó. Fue la séptima Oferta Pública de Venta (OPV) de 2006, un año en el que primaba la eclosión de constructoras e inmobiliarias (Astroc, Riofisa, Parquesol o Renta Corporación se estrenaron en el parqué). Una salida que aportó “algo nuevo a su sector en particular y al mercado español en general”, asegura Jordi Falgueras, Coordinardor del departamento de estudios de Gaesco. Detrás del sector energético, pero estrechamente ligado a él, Técnicas Reunidas encuentra su mayor negocio: el de la ingeniería, diseño y construcción de todo tipo de instalaciones industriales, con una posición líder en proyectos de petróleo y gas natural. Es por ello, que la cotización de la compañía se ha visto influida por la buena marcha en los precios de la energía pues “no deja de ser una compañía cíclica”. Por ese lado, los expertos valoran la tranquilidad que le da al valor observar el barril de crudo en sus máximos de nueve meses y “muy por encima del equilibrio que han pronosticado las compañías energéticas entre los 40-45 dólares”, confirma Jordi Falgueras.