Estados Unidos agotó al máximo el plazo para evitar caer en quiebra. Ayer finalmente el Senado estadounidense dio el ok definitivo al acuerdo alcanzado entre demócratas y republicanos. 74 senadores votaron a favor de elevar el techo de deuda, 14 por encima del número necesario.

Tras la conversión en ley ayer del acuerdo para elevar el techo de deuda y recortar el déficit, Moody’s y Fitch han confirmado el rating triple-A de Estados Unidos, aunque ambas agencias de calificación crediticia han advertido que el país tendría que tomar más medidas.

Moody’s ha confirmado su rating de AAA pero ha asignado una perspectiva negativa. Explica que el acuerdo “ha eliminado casi por completo el riesgo de una quiebra”, pero señala que “la perspectiva negativa indica que existe un riesgo material de un recorte si la disciplina fiscal se debilita, no se adoptan más medidas de consolidación fiscal, la economía estadounidense se deteriora los costes de financiación superan las expectativas actuales”.

Fitch mantiene su calificación crediticia de AAA tras el acuerdo porque considera que “el riesgo de quiebra sigue estando extremadamente bajo”, pero advierte que “Estados Unidos, como en muchas partes de Europa, tiene que enfrentarse a decisiones difíciles sobre impuestos y gastos ante un débil entorno económico para que la deuda gubernamental pueda volver a niveles más seguros a medio plazo”.

Tras estos dos informes, sólo queda conocer la palabra final de la tercera y última principal agencia de ratingss, Standard & Poor’s. Recordamos que el consejero delegado de PIMCO, Mohammed El-Erian comentó esta semana que “si las agencias no cambiasen sus declaraciones, recortarían. No obstante, sospecho que se encuentren bajo una presión tremenda para no hacerlo”.