Standard & Poor's Ratings Services mejoró su opinión del sector bancario de Japón y la capacidad del país para evitar una recesión severa, tras señalar que las firmas deberían ser capaces de manejar impactos adicionales resultantes del debilitamiento económico. La agencia de calificaciones aumentó la calificación de Japón en su Evaluación del Riesgo País para el Sector Bancario en un nivel, al grupo 2, tras señalar que los riesgos estructurales para el sector bancario se han moderado en los últimos cinco o seis años en una medida tal que es probable que el sector "soporte razonablemente" los debilitamientos económicos cíclicos. S&P indicó que los riesgos estructurales incluyen los valores excesivamente inflados de activos, el rápido crecimiento del crédito y los niveles de deuda de las compañías. "Aunque los bancos de Japón casi con certeza serían golpeados por las actuales condiciones recesionarias, nuestras pruebas de estrés al sistema bancario japonés indican que el sector, en su conjunto, debería ser capaz de las pérdidas crediticias adicionales generadas por activos improductivos", señaló S&P. Otros países que se hallan en el grupo 2 incluyen a Alemania, Italia, el Reino Unido, Nueva Zelanda, Hong Kong y Singapur.