El especulador y filántropo estadounidense George Soros advirtió del riesgo de darle "un cheque en blanco" al secretario del Tesoro estadounidense, Hank Paulson, para su plan de rescate financiero de los bancos en dificultades en Estados Unidos. En un artículo que publica Financial Times, Soros afirma que las acciones y rectificaciones de Paulson "no inspiran la confianza necesaria para dejar que disponga a discreción de los 700.000 millones de dólares" que ha solicitado.
El gurú de los mercados, George Soros, aseguró que "las acciones que acometió la pasada semana provocaron precisamente la crisis que hace ahora necesario el rescate. Soros recuerda que si el lunes permitió la quiebra del banco Lehman Brothers y se negó a salvar a AIG con dinero del Gobierno, al día siguiente tuvo que rectificar y prestar 85.000 millones de dólares a AIG "en condiciones punitivas". 

La quiebra de Lehman causó una grave perturbación en el mercado de valores, comenta Soros, quien agrega que el jueves de esa semana un gran fondo que opera en el mercado de capitales sufrió graves pérdidas, lo que dificultó que financiasen sus operaciones los bancos de inversión que operan con papel comercial. El jueves se produjo una retirada de depósitos en medio del pánico, lo que provocó una situación muy similar a la gran depresión que siguió al "crack" bursátil de 1929, y Paulson volvió a rectificar y propuso un rescate sistémico, agrega el financiero. Soros recuerda que Paulson obtuvo ya una vez antes un cheque en blanco del Congreso para negociar con Fannie Mae y Freddie Mac, y comenta que "su solución colocó al mercado inmobiliario en el peor de los mundos". "Los directivos (de esos gigantes hipotecarios) sabían que si firmaban los cheques en blanco se quedaban sin trabajo, así que decidieron recortar y encarecer y dificultar las hipotecas", agrega. 

Pocas semanas después el mercado "obligó" a Paulson a hacerse cargo de esas compañías hipotecarias, comenta Soros. Según Soros, el plan propuesto por Paulson encierra también un gran potencial de "conflictos de intereses", ya que "a menos que el Tesoro pague en exceso por esos valores, el plan no va a mitigar el problema. Pero si se utiliza ese mecanismo para rescatar a bancos insolventes, ¿qué es lo que obtienen a cambio los contribuyentes?". Según el financiero, ahora que se ha desencadenado la crisis, es probablemente indispensable un conjunto de medidas de rescate para controlarla. 

Pero, explica Soros, no "todo los bancos merecen ser salvados" y añade que aquellos consejos de dirección que se muestren reacios a aceptar las consecuencias de sus pasados errores deberían ser castigados mediante la privación del recurso a los instrumentos de crédito de la Reserva Federal.