Solaria, con una subida del superior al 40%, y Audax, con un avance que supera el 28%, son los dos valores españoles que registran la mayor revalorización en enero, convirtiéndose así en las mejores compañías de 2018. Ambas, dedicadas a las energías renovables, han pasado por un proceso de transformación para terminar viendo la luz, al menos en bolsa.

Audax cerró 2017 con un retroceso del 13% en el acumulado de año. En lo que va de 2018 acumula una subida del 28,44%.

Así, Audax se convierte en la segunda mejor compañía española en el primer mes de este ejercicio, sólo por detrás de Solaria. Las dos dedicadas al negocio de las energías renovables. En ambos casos, también, tras sufrir importantes cambios.

Audax es la antigua Fersa, o la antigua Fersa es la nueva Audax. Y es que en junio de 2016 Audax lanzó una opa voluntaria sobre Fersa. En concreto, estaba dirigida a 140 millones de acciones, representativas del 100% del capital de la compañía hasta entonces cotizada en el Mercado Continuo, a un precio de 0,5 euros por título.

Los titulares de 99,2 millones de acciones de Fersa, el 70,86%, aceptaron la operación.

 

 

La empresa de energías limpias, cuyo principal accionista es Francisco José Elías Navarro, con un 70,86% de la compañía, obtuvo un beneficio de 3,10 millones de euros en los nueve primeros meses del ejercicio, frente a las pérdidas de 8,32 millones del mismo período del año anterior. El mayor precio de mercado de la energía y la mayor producción de los parques elevaron los ingresos un 25%, hasta los 26,37 millones de euros que, junto con la disminución de los gastos de explotación, hizo que el resultado bruto de explotación (ebitda) fuera de 17,55 millones, un 74% superior.

Las alzas de Audax acompañan a las que viene registrando Solaria desde que comenzó 2018. La compañía, que llegó a subir más de un 60%, cierra enero con un avance del 40,96%.

La subidas de Solaria, que desde enero de 2016 multiplica por cuatro su valor en bolsa, se deben a un conjunto de factores: haberse convertido en generador de energía(dejando de ser fabricante), las mejoras del sector, las ventajas de la energía solar sobre otras, y el crecimiento de la propia compañía.

Así, algunos de los factores que benefician a Solaria también impulsan la cotización de Audax, que replica sus movimientos en bolsa.

Al igual que en el caos de Audax, las ganancias de Solaria se producen tras un duro proceso de reestructuración por el que ha atravesado la compañía, transformación que ha sido muy aplaudida por los grandes inversores.

A pesar de toda la subida, en el último mes Solaria ha cerrado alguna sesión con ajustes superiores al 4%, precisamente por esa subida en vertical que registra el valor desde 2016 y que parece que ya produce algo de vértigo a los inversores.

 

 

Todavía, las dos compañías pasan desapercibida para los analistas. Audax no tiene la cobertura de ninguna casa de análisis, mientras que en el caso de Solaria, la única firma que sigue su día a día es GVC Gaesco Beka. Estos analistas le dan a la empresa de energía solar una recomendación de compra, con un precio objetivo de 1,8 euros por acción. Todavía no ajustado a las últimas subidas, este precio le da a Solaria un potencial de caída de casi el 23%.

El PER de Solaria es de 23,46 veces, al tiempo que su valor en libros es de 5,04x, superior a las 1,05x de audax.

Pero, ¿puede seguir Audax los pasos de Solaria?

El analista Antonio Espín responde que “es valor que todavía no ha reaccionado. Es decir, aparentemente está haciendo un suelo, parece que hay mínimos crecientes, pero no hay rotura de zona de resistencias, podría ser, pero a corto plazo no sería probable, salvo que le viésemos superando los 72 céntimos. Buena respuesta en zona de soporte, pero esto lleva corrigiendo 2013, 2014, 2015, 2016, 2017 lleva años formándose suelo ahí. Entonces yo creo que no es un valor atractivo en absoluto”.

Los indicadores técnicos de Solaria dan a la compañía una puntuación de 9,5 sobre 10, al encontrarse en ciclo alcista, con dicha tendencia tanto a medio como a largo plazo. El punto negativo es que la volatilidad en el medio plazo es creciente.