La prima de riesgo española es el diferencial entre la rentabilidad exigida por el inversor al bono español a 10 años y al alemán al mismo plazo. Ello representa una de las medidas de riesgo de crédito más utilizadas junto a los CDS (credit default swaps) y a los rating.

La prima lo que pretende indicar es la capacidad de pago del acreedor. En estos momentos, este ratio está disparado (ha alcanzado los 640 puntos y el tipo de interés 7,5%) a pesar de que la inminente instrumentación de los primeros 30.000 millones de la línea de crédito de hasta 100.000 millones de euros para sanear la banca española. Este préstamo tendrá un tipo inferior al 3% a un plazo de 12,5 años, lo que supone una financiación muy atractiva con respecto a los términos que ofrece el mercado.

Un análisis fácilmente plausible de la situación es que el rescate a la banca española no parece suficiente para los mercados, con lo que no resulta creíble la capacidad de pago del Estado español. De hecho, ya son muchos los analistas y medios de comunicación que hablan sobre la posibilidad de un rescate total. El elevado coste de financiación junto con unas medidas contractivas que no buscan el crecimiento sino tan solo un fin recaudatorio, puede que empeoren la situación de estrés. No creceremos en el corto plazo, con lo que no podremos pagar los intereses vía crecimiento sino a través de otros formatos, y entre ellos, en una situación desesperada no habrá más remedio que aceptar un rescate total con unas consecuencias para la soberanía económica del país sin precedentes.

Desde Aspain 11 Asesores Financieros EAFI venimos diciendo desde hace un tiempo que el problema español necesita soluciones en tiempo y forma. Estamos viendo como las medidas están llegando aunque las mismas no son del todo acertadas. Cabe recordar que ya son cuatro años en los que los bancos españoles, ha nuestro entender, están haciendo contabilidad creativa, recogiendo sus activos a precio contable y no de mercado. Se han aprobado dos reformas financieras que obligando a provisionar la cartera inmobiliaria, pero ello no ha solventado el problema. Consideramos que no se está contando la verdad desde un principio. Una posible solución hubiese sido el banco malo nacional instrumentalizado a través del FROB. Ahora creemos que la mejor manera de instrumentalizar el rescate bancario sigue siendo a través de un banco malo, que centralice todas las pérdidas de los activos. Con lo que este banco recibiría el rescate y le daría una misión clara, el saneamiento del conjunto de balances de los bancos españolas. Así mismo, una medida a tomar para buena parte del stock inmobiliario por parte del banco malo, podría ser darle salida a través de alquileres con opción de compra, con ello conseguirían unos ingresos extraordinarios en su cuenta de pérdidas y ganancias y una posible salida de ese inmovilizado. Ayudaríamos así al cumpliendo de uno de los derechos recogidos en nuestra constitución, derecho a una vivienda digna para tantas personas que están siendo embargadas o para los jóvenes que ahora mismo no pueden acceder a una hipoteca. No se equivoquen soluciones siempre hay, lo necesario es innovar, romper los manuales de economía siendo transgresores y prácticos, ya que como podemos ver, más que nunca con esta crisis ya no sirven en muchos supuestos.

Aunque no descartamos que pueda ser demasiado tarde para tomar determinadas medidas. Tan solo tenemos que detenernos en las soluciones que adoptaron Finlandia y Japón para darnos cuenta de la importancia de llegar a tiempo. Con ello no queremos ser derrotistas tan solo que sean conscientes de que cuanto más tiempo pase, peor serán las consecuencias y más tardaremos en salir de este túnel en el que estamos inmersos.

Otro tema a apuntar es la problemática de las Comunidades Autónomas y las medidas de ajuste que se han tomado por parte de nuestro Ejecutivo. Las políticas fiscales restrictivas pueden ser vía disminución del gasto o vía incremento de los ingresos. Normalmente las más dañinas son las que han tomado recientemente, vía incremento de ingresos. Aunque a nuestro entender son necesarias en estos momentos, creemos que es momento de combinar medidas, buscar fórmulas, no simplemente centrarse en perfiles recaudatorios. No somos asesores políticos somos asesoremos financieros, pero lo que sí nos vemos obligados a decirles es que no se está afrontando el problema de raíz: el crecimiento, el empleo. Estamos pensando en recaudar, cuando si la población no consume la subida del IVA no tendrá los efectos esperados. Desde este artículo queremos hacer un llamamiento tanto a las autoridades nacionales como europeas, para que centren sus medidas, que vayamos todos hacia políticas que nos ayuden a salir adelante. Con un plan de ruta, un Plan Marshall II, que realmente sea efectivo y nos ayude a salir de este debacle sin sentido. En cuanto a las Comunidades Autónomas, aunque la mayor parte del déficit público español viene por parte del Estado. Las mayores desviaciones de los objetivos vienen por parte de las mismas. La Comunidad Valenciana ya ha solicitado acogerse al fondo de rescate español y Murcia parece que también tiene intención de hacerlo. Esto genera incertidumbre en los mercados, cosa del todo entendible. Ya que como símil, si ponemos a Europa en lugar de España y al Estado Español en el lugar de la Comunidad Valenciana, el paralelismo es evidente, incertidumbre ocasionada por España que daña a Europa y malestar de las cuentas públicas en la Comunidad Valencia que lastra al Estado Español. La incertidumbre y desconfianza reina a sus anchas por los mercados sin que nadie consiga pararla.

El Banco Central Europeo ha dejado de comprar deuda española desde hace ya algunos meses. Lo que ha hecho que su efecto “parche” ahora ya no se haga notar. Antes con la compra de bonos en el secundario conseguía frenar las tensiones en muchos casos, pero ello a costa de incrementar el riesgo en su balance, tanto a través de estas compras como a través de la aceptación de deuda periférica como colateral. Además, el Bundesbank considera que es una forma de monetizar deuda y que puede ocasionar una hiperinflación futura. Pero desde Aspain 11 Asesores Financieros EAFI dejamos una preguntar en el aire ¿qué es mejor una hiperinflación o una deflación? Recordemos que el principal beneficiado durante estos años ha sido Alemania, pero no parecen darse cuenta que si España cae el efecto dominó será devastador. España no es Grecia, ni Portugal, ni Irlanda. Y no les quepa duda que después de España iría Italia y con ello toda Europa, con consecuencias mundiales.

No intentamos ser derrotistas, solo reclamamos que se nos diga la verdad. Lo que necesitamos es interés nacional y europeo para salir de la crisis. Sin medias tintas, sin mirar intereses electorales, tan solo económicos.

La situación en España es insostenible, no hay que ser un férreo estudioso de los manuales de macroeconomía para darse cuenta. Tan sólo con el sentido común ya se puede hacer un análisis certero. El país se encuentra en recesión (y que seguramente continúe en 2012 y 2013) y la tasa de paro disparada; y sin crecimiento no podremos pagar los intereses de la deuda. Lo que debemos cada vez nos sale más caro, y si no sabemos o no podemos crecer para pagar ¿cómo vamos a salir de esta? Por ello analizamos la gravedad del problema, y damos posibles soluciones como la instrumentalización del rescate bancario a través de un banco malo, nuevas fórmulas de políticas contractivas y expansivas y creación de un verdadero Plan Marshal II.

Desde Aspain 11 Asesores Financieros EAFI tomamos medidas neutrales a mercado, con unas carteras realmente diversificadas. Estando fuera del balance de los bancos, tan sólo apostando por deuda de los principales bancos españoles, ya que creemos que van a ser los verdaderos beneficiados de toda la restructuración llevada a cabo. Aun así, queremos ser prudentes y transmitir tranquilidad ya que a todo hay solución y que esto ya lo estábamos viendo desde hace meses no nos coge por sorpresa. Somos conscientes de que tenemos que dar el “do de pecho”, siguiendo nuestra política de análisis y transparencia como venimos haciéndolo, incrementándola más si cabe. Nuestro departamento de análisis está a pleno rendimiento en donde remitiremos sucesivos informes que ampliarán toda la situación macroeconómica actual.