Los sindicatos europeos mostraron hoy su oposición al cierre de la planta de producción del grupo General Motors en la ciudad belga de Amberes y señalaron que si la compañía no cesa la actividad de esta instalación, necesitaría 500 millones de euros menos en ayudas públicas por parte de los gobiernos europeos, informó la Federación de Metal, Construcción y Afines del sindicato UGT (MCA-UGT).