El consorcio formado por Royal Bank of Scotland, Fortis y Santander podría revisar a la baja su oferta por ABN Amro Holding NV de 71.100 millones de euros - cuyo 93 por ciento es en efectivo- o incluso abandonarla, según el broker neerlandés Kempen. El analista de Kempen Ryan Palecek ha señalado que las recientes caídas de las acciones de ABN Amro y la actuales turbulencias en los ingresos y en los mercados de crédito sugieren que los accionistas de RBS tienen "una clara motivación para colocar a la compañía bajo presión".