Rupert Murdoch, que hizo realidad su sueño de hacerse con el Wall Street Journal, tiene una reputación de ser un fabricante de personalidades políticas tan disímiles como George W. Bush y Hillary Clinton en Estados Unidos; o Margaret Thatcher y Tony Blair en Gran Bretaña. A los 76 años, Murdoch reina sobre un imperio mediático que haría palidecer de envidia a Ciudadano Kane. Propietario de 175 diarios en todos los continentes, posee en Estados Unidos la cadena de televisión Fox, los estudios de cine 20th Century Fox y el sitio en internet MySpace.
Nacido el 11 de marzo de 1931 en Melbourne (Australia), Keith Rupert Murdoch hereda muy joven dos periódicos de reducido tiraje en la región de Adelaide. En 1969, vuelve a Gran Bretaña (había estudiado en Oxford) compra 'News of the world' y 'The Sun', que se convertirán en pilares de la prensa sensacionalista británica. En 1976, conquista Estados Unidos al poner su mano sobre el 'New York magazine' y 'New York Post'. En 1981, da otro paso en el control de la prensa británica con la compra de los influyentes diarios 'The Times' y 'Sunday Times'. Hoy, su grupo News Corporation tiene una capitalización de 70.000 millones de dólares en Wall Street. Pero Murdoch no es solamente un hombre de prensa. Sus críticas reflejan principalmente su gusto por la intriga política. En una semblanza que le consagró recientemente, la revista 'The New Yorker' cuenta como Murdoch jugó un papel decisivo en la elección del alcalde de Nueva York en 1977, apoyando a un candidato que se daba por vencido en las encuestas. 'El apoyo del (New York) Post transformó mi campaña. No habría ganado sin él', confió Ed Koch, que permaneció al frente de la ciudad hasta 1989. Admirador de Margaret Thatcher y Ronald Reagan, Murdoch no oculta su aversión contra los sindicatos y los impuestos. En 1983, hizo quebrar el sindicato gráfico británico, despidiendo a 5.000 empleados. En Estados Unidos, su cadena de televisión Fox News es criticada con frecuencia por sus posiciones consideradas muy conservadoras y su apoyo casi incondicional a la guerra en Irak lanzada por el presidente George W. Bush. 'Fox News da dos versiones de cada información: la versión del presidente y la versión del vicepresidente', ironizaba el humorista Stephen Colbert, en abril de 2006. En el Reino Unido, los diarios del magnate australiano han sido fervientes partidarios de la política conservadora de Margaret Thatcher y de su sucesor John Major. En las elecciones de 1992, el Sun tituló en su portada: 'Si (el laborista) Kinnock gana hoy, la última persona que abandone Gran Bretaña ¿podría apagar la luz?'. En 1997, Murdoch dio sin embargo la sorpresa, cuando sus cotidianos The Sun y News of The World expresaron su apoyo al laborista Tony Blair. El New Yorker recuerda cómo el futuro primer ministro británico había recorrido en 1995 14.000 kilómetros para participar en una conferencia de News Corp. y obtener así los favores de Murdoch. El año pasado, el septuagenario sorprendió otra vez al mundo, llamando a reelegir a la demócrata Hillary Clinton al Senado estadounidense, desde las páginas del New York Post. Sin embargo, la decisión del diario no fue realmente una sorpresa, si se tiene en cuenta el acercamiento producido entre los esposos Clinton y Rupert Murdoch, quien organizó una velada de recaudación de fondos en beneficio de la ex-primera dama para su campaña senatorial. Interrogado sobre un eventual apoyo a la candidatura presidencial de la señora Clinton, Murdoch respondió el año pasado: 'Si se mira su historia, yo diría que ella es mucho más progresista que yo, pero no sé (...) veremos'.