Repsol YPF ha vendido a Enagás su participación del 82% en el almacenamiento subterráneo de gas natural de Gaviota por 86,9 millones de euros, anunciaron las compañías en una nota remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Del importe de la venta anunciada hoy, 16,4 millones de euros están condicionados a la aprobación por parte del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio del proyecto de ampliación del almacenamiento. Además, la operación se hará efectiva tras la obtención de las autorizaciones administrativas y de competencia.

Fuentes del sector indicaron a Europa Press que esta desinversión procurará a Repsol unas plusvalías de 30 millones de euros que podrían destinarse a actividades de 'upstream' (exploración y producción) no reguladas.

En el comunicado remitido a la CNMV, Repsol asegura que la operación supone "un paso más en la estrategia de desinversión gradual en activos no estratégicos" aplicada por el grupo presidido por Antonio Brufau.

Esta venta se produce apenas quince días después de que Petronor, filial vasca de Repsol, comunicara la venta a BBK del 5% de CLH por 145 millones de euros, con la que la petrolera recortó al 10% su presencia en el grupo logístico.

INVERSIÓN "ESTRATÉGICA" PARA ENAGÁS.

Por otro lado, fuentes de Enagás explicaron que el activo adquirido hoy forma parte del perfil del núcleo de negocio de la compañía y que, por tanto, la inversión es "estratégica". El gestor técnico del sistema gasista ya cuenta con el almacenamiento oscense de Serrablo.

El grupo presidido por Antonio Llardén asegura además en la nota que su estrategia pasa por "adquirir participaciones de activos de la red básica de gas natural, siempre que sean compatibles con los objetivos de rentabilidad y endeudamiento previstos por la compañía".

ALMACENAMIENTO DE GAVIOTA.

El almacenamiento de Gaviota está situado frente a la costa de Bermeo, en Vizcaya, y tiene un volumen operativo de 0,9 bcm (900 millones de metros cúbicos). Su capacidad se va a ampliar hasta 1,6 bcm (1.600 millones de metros cúbicos).

Tras la operación, la propiedad del almacenamiento subterráneo vasco se distribuye entre un 82% de Enagás y un 18% de Murphy Spain Oil Company. El complejo se encuentra sobre un yacimiento de gas agotado en 1994, cuyas condiciones geológicas permitieron convertirlo en almacenamiento.