La petrolera cerró el pasado ejercicio con un beneficio neto de 4.693 millones de euros, lo que supone tres veces más que los 1.559 millones registrados en 2009.

 
La petrolera ha disparado un 107,1% su beneficio neto ajustado CCS en el último trimestre de 2010, hasta los 499 millones de euros, un resultado que supera ligeramente las previsiones de los expertos consultados por Reuters.
Mientras, el beneficio excluyendo los extraordinarios subió hasta un 54,9%, colocándose en los 2.360 millones de euros. 

Un incremento que repercutirá en el reparto de dividendos, un 23,53% más, a 1,05 euros por acción sobre el año 2010 y que la petrolera justifica por la ampliación de capital de su filial brasileña, a través de la china Sinopec, y gracias al aumento del precio del crudo.

El resultado de explotación ha mejorado un 40,8% en el trimestre, hasta 1.056 millones de euros, en línea con las previsiones que rondaban los 1.060 millones.