El consejo de administración de la inmobiliaria Renta Corporación ha decidido reducir su equipo de ejecutivos de seis a cuatro personas con la salida de su vicepresidenta y ex ministra, Anna Birulés, y de su consejero delegado, César Bardají, debido a la crisis que vive el sector. Renta Corporación, que prevé registrar unas pérdidas de entre 25 y 27 millones de euros en el primer semestre por la "atonía" del mercado, frente al beneficio de 32,7 millones del mismo período de 2007, ha formalizado otras 14 bajas laborales en los últimos días, con lo que su plantilla se reduce a 125 personas. Estas decisiones comportan "una significativa reducción de costes de estructura", según ha apuntado hoy la compañía en un comunicado.
Birulés fichó por la inmobiliaria, especializada en la compra y rehabilitación de edificios, en junio de 2004 -a los dos años de dejar la cartera de Ciencia y Tecnología-, en un momento de fuerte crecimiento y se ha encargado desde entonces de la estrategia, el desarrollo corporativo y la internacionalización de la compañía. Bardají se incorporó a Renta Corporación en enero del año pasado procedente de Winterthur España, donde ocupó el cargo de presidente y consejero delegado. "La coyuntura de mercado nos obliga a que la compañía no pueda ni deba ser hoy la misma de hace unos meses, y por tanto, el nuevo organigrama, más simple en estructura y reducido en costes, es más coherente en el actual contexto", ha afirmado el presidente de Renta Corporación, Luis Hernández de Cabanyes, que mantendrá sus funciones ejecutivas e incrementará su dedicación a la gestión y dirección de la sociedad. En el marco de esta reorganización directiva, el consejo de administración de la inmobiliaria ha aprobado el nombramiento de David Vila como vicepresidente, quien además acumulará sus funciones actuales de director general de operaciones. También han sido nombrados Juan Velayos, hasta la fecha secretario general y secretario del consejo, como consejero delegado; y Javier Carrasco, hasta ahora director económico-financiero, como director general corporativo, cargo que incluirá responsabilidades en las áreas de sistemas, recursos humanos y coordinación de la auditoría interna. "Nuestra obligación es adoptar todas las medidas que consideremos necesarias para acometer con éxito esta etapa, ciertamente complicada", ha añadido el presidente de la compañía. Renta Corporación ha estimado unas ventas en el primer semestre de entre 175 y 176 millones de euros, frente a las de 433,4 millones del mismo período del ejercicio pasado, lo que supone un desplome del 59%. El margen bruto previsto será negativo en unos 4,6 millones de euros y las pérdidas ascenderán a entre 25 y 27 millones de euros hasta junio debido a la "débil actividad" y a las medidas extraordinarias adoptadas, como provisiones sobre determinadas existencias y una menor capitalización de intereses. La compañía estima una reducción del endeudamiento en la primera mitad del año, pasando de los 736 millones de euros de diciembre de 2007 a 662 millones.