El fabricante francés de automóviles Renault pondrá en marcha un plan de acción que conllevará la reducción de un 10% de sus costes estructurales, mediante bajas voluntarias, en especial en Europa, a raíz de la degradación del entorno macroeconómico producida desde la presentación del plan estratégico Contrato Renault 2009. La firma del rombo registró un beneficio neto de 1.467 millones de euros durante los seis primeros meses del año, lo que se traduce en un incremento del 36,7% en comparación con las cifras del mismo periodo del año anterior.