El Tesoro Británico ha puesto un marcha un nuevo plan para luchar contra la evasión fiscal que incluye la "amnistía parcial" para los individuos o las instituciones en deuda con el fisco que declaren sus irregularidades. Según publica hoy el rotativo británico Financial Times, la oferta consiste en que todo aquel que confiese haber defraudado al Tesoro quedará "en paz" con Hacienda mediante el pago de una multa equivalente al 10 por ciento del importe evadido. Por el contrario, aquellos individuos, fondos e instituciones que decidan no acogerse a este plan serán perseguidos por el fisco, que cuenta con el permiso legal para pedir a las entidades que revelen los datos de sus clientes.