El consejero delegado de General Motors Europa, Nick Reilly, concluyó hoy, tras una semana visitando los países con fábricas de Opel, que la compañía debe reducir la capacidad de producción en el Viejo Continente entre un 20% y un 25%. El directivo de General Motors insiste en que la compañía está ultimando los detalles del plan de reestructuración para Opel, por lo que la próxima semana volverá a reunirse en Bruselas con responsables gubernamentales de los cinco países con plantas de la marca. Su objetivo es presentar a mediados de diciembre un plan de reestructuración en el mejor interés de Opel y Vauxhall, claramente definido y con el objetivo de conseguir resultados patentes.