El banco británico Royal Bank of Scotland (RBS) deberá desprenderse de su negocio asegurador, así como reducir su presencia en el sector bancario de Reino Unido mediante la venta de diversos activos en el país, representativos del 14% de su negocio minorista, a raiz del principio de acuerdo alcanzado entre el Tesoro británico y la Comisión Europea sobre las ayudas públicas al banco, que participará en el programa de garantía de activos del Gobobierno, que ha revisado las condiciones del mismo.