Royal Bank of Scotland (RBS) perdió 3.300 millones de libras, unos 3.700 millones de euros, en el tercer trimestre por provisiones para créditos morosos y depreciaciones de activos financieros. La pérdida neta fue de 1.800 millones de libras, frente al beneficio de 871 millones de hace un año. RBS cuenta con 45.500 millones de libras en forma de capital de dinero del contribuyente. La entidad controlada en un 70% por el Tesoro británico venderá sus negocios de seguros, más de 300 sucursales en Reino Unido y la división de banca de inversión para que la UE apruebe las ayudas públicas.