El grupo automovilístico francés PSA Peugeot-Citroën ha cerrado el primer semestre del año con un beneficio neto de 492 millones de euros, lo que supone un aumento del 60,7 por ciento respecto al mismo período de 2006. Esta mejora se debe a la positiva evolución de sus ventas y a los frutos del plan de reducción de costes que ejecuta la empresa. La cifra de negocio de la multinacional francesa ha aumentado un 5,9 por ciento en el primer semestre del año.