En medio de la incertidumbre, Portugal ha logrado colocar su deuda de corto plazo rebajando el interés pagado a los acreedores.

Esta mañana Portugal ha llevado a cabo una subasta de letras a 168 días. En concreto ha colocado 750 millones de euros en letras con vencimiento en mayo, rebajando el interés pagado a sus acreedores frente a la anterior subasta de estas características. El Tesoro luso ha pagado un interés del 4,068%, frente al 4,346% de la colocación llevada a cabo el 18 de enero. El ratio de cobertura de este tramo ha sido del 2,6 veces, frente a la mayor demanda, de 3,3 veces, de enero.

También ha colocado otros 750 millones de euros en letras a seis meses con un interés del 4,46% y una demanda 2,6 veces superior a la oferta.

No obstante, los indicadores de salud de la economía portuguesa son alarmantes. Hoy la prima de riesgo se sitúa en los 1.406 puntos básicos. Desde que el 13 de enero la agencia de calificación de Standard & Poor's rebajara la calificación portuguesa hasta equipararla a la de bono basura, el diferencial entre su bono y el ‘bund’ alemán no ha dejado de escalar posiciones.

Sus títulos a diez años alcanzaron su máximo de rentabilidad esta semana en el 17%, una tasa inédita desde la entrada en vigor del euro. Además, se mantiene la curva invertida con respecto a la rentabilidad de los bonos a 2 años, que tocó ayer un máximo en el 21,61%. Esto indica que existe más miedo en el mercado a una quiebra del país en el corto, que en el largo plazo. De hecho, según Marc Ribes, analista independiente, “Portugal está en quiebra parcial”.

Portugal fue rescatado en mayo de 2001 con 78.000 millones de euros y algunos expertos apuntan a que podría tener que necesitar otra inyección económica, ya que, en 2013 parece imposible que pueda caminar solo, como exige la UE.