El consorcio automovilístico Volkswagen y el fabricante de vehículos deportivos Porsche han llegado a un acuerdo sobre detalles de la posible integración entre ambas compañías, después de que la firma de Stuttgart, que ostenta el 50,76% de Volkswagen renunciara a ampliar su participación hasta el 75% por las pérdidas acumuladas, según informaron hoy miembros del consejo de supervisión del grupo de Wolfsburg.
Este acuerdo allana el camino para que el primer fabricante de automóviles de Europa se haga con un 49% del capital accionarial de Porsche, lo que supondría el primer paso para la integración de ambas entidades y la formación, prevista para finales de 2011, de un grupo que pasaría a estar formado por las firmas Volkswagen, Audi, Skoda, Seat, Volkswagen Vehículos Comerciales, Scania, Porsche, Bugatti, Lamborghini y Bentley.

"Las cuestiones sobre la valoración han sido resueltas", señaló uno de los miembros del consejo de Volkswagen. Así, la venta parcial de Porsche, que podría oscilar entre los 8.000 y los 11.000 millones de euros, está previsto que se decida en la próxima reunión del consejo de supervisión del consorcio Volkswagen, que tendrá lugar el próximo jueves.

Porsche, que mantiene una deuda de más de 10.000 millones de euros, tiene intención de realizar una ampliación de capital por un importe de 5.000 millones de euros, y, una vez finalizada la integración con Volkswagen, se mantendrá como una empresa independiente y seguirá teniendo su sede central en Stuttgart.

El nuevo grupo, formado tras la unión de Porsche y Volkswagen, podría llamarse 'Auto Union' y podría estar presidido por el máximo responsable del grupo de Wolfsburg, Martin Winterkorn. Este gigante automovilístico generaría una facturación anual de más de 120.000 millones de euros y unas ventas de 6,4 millones de unidades al año.