Porsche Automobil Holding señaló el lunes que no se siente presionada en las conversaciones de fusión con Volkswagen AG debido a su situación financiera, pero añadió que reducir el nivel de deuda de la compañía sigue siendo una prioridad de primer orden. "No estamos bajo presión", afirmó el portavoz de Porsche Anton Hunger, que aclaró que las negociaciones para tener un inversor externo "van bien", sin dar más detalles.

 La deuda neta de Porsche ha crecido hasta 9.000 millones de euros debido a que ha ampliado su participación en Volkswagen hasta el 51%. Los inversores además tienen dudas sobre los posibles riesgos relacionados con las complejas opciones de Porsche para incrementar más su participación en el fabricante de automóviles alemán.

Hunger señaló que tenía "indicios" de que las conversaciones con Volkswagen al final continuarán, después de que Volkswagen anunciara el domingo que las negociaciones estaban suspendidas de manera indefinida.

Hunger desmintió que una línea de crédito de 3.300 millones venza a finales de mayo, como sugirieron varias informaciones aparecidas en la prensa alemana. "Esto es erróneo", dijo Hunger, que explicó que la línea de crédito vence en marzo de 2010 y que puede ser prorrogada otro año.

En un comunicado, el miembro del consejo de supervisión de Porsche y representante sindical Uwe Hueck dijo: "Wolfgang Porsche y Hans Michel Piech (representantes de las familias que controlan el fabricante de automóviles deportivos Porsche) me han asegurado que Porsche sigue siendo independiente y que las familias propietarias son lo suficiente fuertes como para salvaguardar esta independencia".