El fabricante alemán de automóviles deportivos Porsche cerró el primer semestre de su año fiscal, concluido el pasado 31 de enero, con un beneficio antes de impuestos de 7.340 millones de euros, lo que supone multiplicar por más de cuatro las ganancias de 1.660 millones contabilizadas en el mismo período del ejercicio precedente. La firma de Stuttgart explicó que este fuerte crecimiento de su resultado se debe a las ganancias obtenidas en operaciones bursátiles con acciones de Volkswagen, en la que controla el 50,76% de los derechos de voto, que le proporcionaron 6.840 millones de euros, ocho veces más que la suma obtenida por este concepto en el ejercicio anterior.