El grupo del Partido Popular Europeo (PPE) y el de los Liberales y Demócratas (ALDE) en la Eurocámara han expresado hoy su respaldo al endurecimiento de las exigencias de capital para los bancos propuesto por la Comisión Europea (CE). "La Comisión hace lo correcto al proponer medidas a escala europea para hacer frente a las auténticas preocupaciones de los ciudadanos con respecto a sus ahorros e hipotecas", aseguró en un comunicado el líder de los liberales, Graham Watson.
Para el eurodiputado británico, la actual crisis financiera debe se debe afrontar con "solidaridad" en la UE y con "una respuesta legislativa que afronte los problemas sin estrangular al propio mercado". En la misma línea, el líder de los populares, Joseph Daul, dio la bienvenida a las medidas anunciadas por Bruselas sobre requisitos de capital y aseguró que son "parte del conjunto de medidas necesarias para poner en orden el sistema financiero". "Por supuesto, no debemos asfixiar a los mercados financieros con regulación innecesaria, pero hay que asegurar una supervisión suficiente para recuperar y mantener la confianza y credibilidad en el sistema", subrayó Daul. Las propuestas presentadas hoy por la CE pretenden que las entidades evalúen correctamente el riesgo asociado a los nuevos instrumentos de inversión -como las hipotecas titulizadas- y, para ello, establecen que los bancos tengan que quedarse como mínimo el 5% del total de esos productos que coloquen entre los inversores. Además, para reducir los riesgos asociados a la interconexión entre entidades, propone limitar la exposición a terceros al 25% de los fondos propios o, para las entidades más pequeñas y menos sofisticadas, como las cajas de ahorro, a 150 millones de euros -la cantidad más alta en cada caso-. Para el coordinador de asuntos económicos de los liberales, el alemán Wolf Klinz, en la actual crisis se han puesto a la vista "claras deficiencias en la supervisión de los grupos bancarios transfronterizos". "Las instituciones financieras tiene la responsabilidad de reconstruir la confianza ajustando sus códigos de conducta. La avaricia no es buena consejera", añadió Klinz. Pos su parte, Daul indicó que la CE "hace lo correcto al responsabilizar en gran parte a las autoridades estadounidenses" por la crisis, pero aseguró que "Europa también necesitar actuar, y hacerlo de forma coordinada para impedir que se vean afectados pensiones, empleos y crecimiento".