El presidente de Endesa, Manuel Pizarro, reconoce que la entrada de Enel y Acciona en el accionariado de la eléctrica ha marcado un punto de inflexión en la estrategia seguida frente a las ofertas de Gas Natural y E.ON y, en tono de despedida, ha augurado "una nueva etapa" para la compañía tras la opa. Durante la Junta General de Accionistas de la eléctrica, Pizarro ha reclamado mayor seguridad jurídica para garantizar la llegada de inversiones extranjeras y para su propia "seguridad personal".
Durante su discurso ante la Junta de Accionistas, Pizarro explicó en "una de las intervenciones más difíciles de mi vida profesional", según la definió, que Endesa debe respetar a "todo el que ha comprado una acción" y llevar a cabo una "gestión amable" con sus propietarios. Tal como estaba previsto, la Junta ratificó el nombramiento, consensuado con Enel y Acciona, de Fernando D'Ornellas y Borja Prado como nuevos consejeros independientes y el pago de un dividendo con cargo a las cuentas del ejercicio 2006 de 1,64 euros brutos por acción, del que en enero ya se pagaron a cuenta 0,50 euros. Pizarro afirmó que el Consejo, que a partir de hoy tendrá diez miembros, recibirá "con los brazos abiertos" a D'Ornellas y Prado y, en respuesta a una accionista, recordó que ambos tienen la condición de independientes porque los Estatutos impiden que las empresas competidoras estén representadas en el máximo órgano de la compañía. Enel y Acciona Enel y Acciona poseen conjuntamente el 46% de Endesa y presentaron el pasado 11 de abril una opa por el cien por cien de la eléctrica a 41,3 euros por título, lo que supone valorarla en 43.726 millones de euros. En numerosas ocasiones el directivo hizo referencia a la situación actual, "con casi un 50% del capital en manos de nuevos accionistas" que "han invertido su dinero y apostado por el futuro de la compañía", para compararla con la que existía hace un año, cuando E.ON y Gas Natural competían por la eléctrica y la opa estaba paralizada por decisión judicial. Pizarro recordó que desde que Gas Natural presentó su opa, en septiembre de 2005, sus decisiones se han dirigido a la defensa del interés de los accionistas y envió un mensaje conciliador de cara al futuro: "Con independencia de otras consideraciones, el Consejo y el presidente respetarán a quienes han confiado en la compañía". A partir de ahora, el Consejo emitirá "su opinión razonada sobre la opa. Después Endesa iniciará una nueva etapa. Así funciona el mercado", concluyó. En la misma línea, el consejero delegado, Rafael Miranda, afirmó que la condición de accionistas de Enel y Acciona es un rasgo "que debe ser tenido cuidadosamente en consideración". "Las actuaciones de Endesa se han ajustado siempre al lógico y escrupuloso respeto de cuantos deciden invertir y depositar su confianza en ella. Y así lo seguiremos haciendo siempre en el futuro", dijo. Pizarro aprovechó la Junta, a la que asistieron 2.500 personas y estuvo representado el 75,1% del capital, para agradecer públicamente el apoyo recibido durante la batalla de ofertas por Endesa. En el turno de los accionistas, el presidente de Endesa recibió el apoyo incondicional de la mayoría de los intervinientes por su defensa "con uñas y dientes" de la compañía, aunque la preocupación por un posible troceamiento futuro de la compañía también ocupó buena parte del tiempo. Un representante sindical de Endesa tomó la palabra "en nombre de toda la plantilla" para pedir a Enel y Acciona que eviten "el desmembramiento de Endesa" y que abran un proceso de negociación con los trabajadores para que se salvaguarden todos los derechos actuales de los empleados. Enel y Acciona prevén culminar la opa a principios del último trimestre de este año y hacer efectiva la toma de control antes de final de año. Antes de ejecutar la opa de Enel y Acciona, Endesa deberá convocar otra Junta Extraordinaria de Accionistas para modificar los Estatutos, ya que la eléctrica italiana y la constructora también han condicionado la operación al levantamiento de las restricciones a sus votos.