Los preparativos para la cumbre del G8 que comienza el miércoles en la localidad italiana de L'Aquila han sido tan caóticos que aumenta la presión de otros miembros del grupo para que se expulse a Italia, informó el martes The Guardian, citando a altos funcionarios occidentales.  En las semanas anteriores a la cumbre y ante la falta de iniciativas sustanciales en la agenda, Estados Unidos ha tomado el control.  "Los italianos han estado fatal", dijo un alto responsable de un miembro del G8. "No ha habido procesos ni planificación".