Con Estados Unidos inundado por las tormentas y Europa haciendo aguas desde tiempos inmemoriales, los países emergentes se erigen como el lugar de las oportunidades sin casi esfuerzo. No importa que finalmente el ‘soft landing’ de China pase a ser un aterrizaje forzoso, ni tan siquiera que Rusia decida cerrar el grifo del gas de cuando en cuando. Las commodities resurgen con fuerza, las divisas locales cobran vida frente a las consideradas ‘fuertes’ y, fundamentalmente, la fiebre del dividendo ha llegado también a sus fronteras. 

Primera ventaja:el dividendo. “En 1998, sólo el 38% de empresas emergentes lo pagaban, en 2011 eran el 88%”. Stephen Burrows, gestor senior de renta variable de mercados emergentes en Pictet AM, considera “muy difícil” ignorar las altas rentabilidades que ofrecen estos países vía dividendo. “Estos dividendos crecieron el doble que en los países desarrollados y representaban casi un tercio de la rentabilidad total de estas acciones”. El experto apunta a empresas que aparecen en casi todas las quinielas de los fondos de inversión como son las rusas Lukoil y Gazprom, las cuales han pasado a firmar “políticas de dividendo creíbles y en los últimos 18 meses han aumentado su retribución”.

La cuestión de fondo es la extensión de una cultura, la del dividendo, prácticamente inexistente hace tan sólo una década en este tipo de países que viene a compensar unos datos macroeconómicos algo flojos –en comparación con las expectativas del mercado- tanto en su crecimiento de PIB como a nivel de renta variable. Tal es el caso de los denominados BRIC, esto es, Brasil, Rusia, India y China, con crecimientos por debajo del 8% estimado.

José María Luna, director de Análisis de Profim EAFI, recomienda, asimismo, destinar un “15/20% de la cartera a fondos de renta variable defensivos globales”como es el caso de los países emergentes.

FONDOS DE INVERSIÓN, TRES AÑOS (FUENTE: MORNINGSTAR)


Segunda ventaja: innovación. Según datos de Pictet AM, entre los años 2000 y 2010 el número de patentes de empresas se incrementó un 16%, frente al 5% del mundo industrializado. Hablamos del mundo de las telecomunicaciones vía móvil, caso de compañías como Huawei y China Mobile, que se han colado, por cierto, entre las cinco mayores empresas del mundo; y también todo lo referido al sector del automóvil a través de compañías tipo Tata Motors, de origen indio; así como a la tecnología en relación a los smartphones, caso Mediatek oNovatek Mircroelectronics. Es tal el grado de innovación que, según el último informe elaborado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, las compañías brasileñas, chinas y rusas se colocan a la cabeza en cuestiones tales como “reciclado de agua, turbinas eólicas o tubos de escape para coches”. A la más absoluta vanguardia.

Tercera ventaja: commodities. Señores, es tiempo de especular vía compañías y dejar de lado las materias primas. El gas destaca sobre todos sus homólogos en la materia, entre los que se cuela, eso sí, el petróleo. Todo procedente desde Rusia. Señala Klaus Bockstaller, gestor del Pictet Emerging Markets, que el objetivo estatal, que no ya de las propias empresas, es alcanzar un dividendo del 25% con el objetivo –imaginamos- de atraer capital extranjero. “La gasista Gazprom pretende duplicar su dividendo este año, lo que reforzará su subida”, asegura. “Seguimos con sobrepeso en Rusia, 10,2% frente al 6% del índice. De hecho, hasta el 85% de las accionas rusas que seguimos están infravaloradas en comparación con sus pares, a precio/beneficio 4 a 5 veces y precio/valor contable de 0,8 veces, excesivamente baratas”.

Entre las recomendaciones, además de Gazprom y la también mencionada Lukoil, se encuentra la compañía de oleoductos Transneft, así como los productores de cobre KGHM y Jiangxi Copper en Polonia y China.

Cuarta ventaja: el espectacular aumento del consumo. Se encuentra directamente ligado al auge de la clase media. “Los BRIC son los firmes candidatos para liderar el traspaso de poderes desde Europa y Estados Unidos”. Algo que, dice Pedro Rodera, gestor de CGA Patrimonios, a través de su blog en Estrategias de Inversión, “era de esperar teniendo en cuenta que se trata de los países más poblados del mundo. A ello se suma el hecho de que “han sido meros espectadores durante esta crisis” dado que, si bien es cierto que sus economías se han resentido, no han dejado de crecer a tasas positivas e incluso a doble dígito. 

A la lista de líderes, el experto añade también países como Tailandia, Chile o Vietnam gracias a “la activación de la demanda interna”.

Conocido es por todos el potencial de crecimiento que representa la clase media china. A colación de ello, hace unas semanas en la Zona Premium de Estrategias de Inversión nos hacíamos eco de un informe que apuntaba a un nuevo posible nicho de mercado para las compañías europeas: el café.Actualmente, los chinos beben, de media, tres tazas de café por persona al año, en Francia la media asciende hasta las 600. En la europeización, por tanto, está la rentabilidad y las grandes beneficiadas serían cadenas como Starbucks y el fabricante Nestlé.

Quinta y última: la divisa local. Ha resurgido y es un punto de análisis en el que coinciden muchos gestores de fondos.“Los mercados emergentes tienen una evolución envidiable, pero tendríamos que diferenciar entre las inversiones en moneda local o en divisas fuertes”, asegura Javier Monjardín, analista de Tressis SV. “Si el horizonte de inversión es a largo plazo, lo más atractivo es la moneda local, pero a uno o dos años invertiríamos en ‘hard currency’, en divisas como el euro o el dólar”.

Pero, ¿qué hace de la moneda local tan atractiva? En un interesante artículo titulado ‘Oportunidades en Asia’, el analista independiente Álvaro Lissón, asegura que tanto las divisas emergentes de Europa, que “se encuentran muy cerca de los máximos anuales” así como “un 20% por debajo” del nivel previo a la crisis económico, y “las divisas asiáticas y latinoamericanas, a menos de un 10% de las valoraciones alcanzadas antes de la crisis”, son una buena opción con vista a futuro.

El Forex prima y lo hace en base a una estimación de crecimiento en su rentabilidad, “en particular las asiáticas”. El analista asegura que “su fortaleza estructural –con la sola excepción de India-, los bajos niveles de deuda y el superávit por cuenta corriente y fiscal les convierte en potenciales receptores de capitales”. Dudas, eso sí, sobre las divisas de Latinoamérica y de Europa del Este que no se escapan de las garras interminables de la crisis de la eurozona.

Índices de divisas emergentes frente al dólar (Asia: incluye India, Indonesia, Malasia, Corea y Tailandia; LatAm: Brasil, Chile, Colombia, México y Perú; Europa: Polonia, Hungría, Rusia y Turquía)