El Gobierno alemán ha pedido esclarecer rápidamente el presunto caso de espionaje de directivos en la Deutsche Telekom, a la vez que respaldó la gestión de su presidente, René Obermann. "Si se confirman las acusaciones estamos ante una grave pérdida de confianza, por lo que es necesario esclarecer el caso cuanto antes", dijo el portavoz del ministerio de Finanzas, Torsten Albig. Según Albig, el actual presidente de la Deutsche Telekom cuenta con el pleno apoyo del Estado, accionista mayoritario de la compañía de telecomunicaciones. El Gobierno celebra además que Obermann haya decidido informar inmediatamente a la fiscalía de Bonn para que investigue el caso.