El presidente estadounidense Barack Obama prometió el martes que intentará lograr grandes cambios en la regulación financiera de Estados Unidos, pero advirtió que será una "pesada carga" a nivel político, ya que varios intereses especiales ya manifiestan su oposición. La Casa Blanca anunció que el presidente presentará el miércoles formalmente un paquete de propuestas para ajustar el control de bancos y mercados, tras seis meses de debate sobre estrategias y con la economía aún sufriendo una severa crisis financiera.