El Gobierno de Barack Obama está abandonando su plan de imponer límites a la remuneración de ejecutivos a empresas que están recibiendo rescates financieros del Estado, optando por dejar que el Congreso imponga límites a las bonificaciones, según personas al tanto de la situación.  La decisión probablemente pondrá un fin a meses de confusión en Wall Street sobre reglas separadas asociadas a la remuneración por parte de la Casa Blanca y del Congreso.  Se espera que el Gobierno haga un anuncio sobre el tema el miércoles.  Además de apoyar las restricciones aprobadas por el Congreso en febrero, el Gobierno tiene planes de presionar por amplios cambios en las prácticas de remuneración en toda la industria de servicios financieros, dicen las fuentes.