El juzgado de lo Mercantil de Valladolid ha admitido finalmente el concurso de acreedores presentado por el holding presidido por la familia Ruiz-Mateos para su compañía avícola Hibramer.

De este modo, serán los administradores concursales los encargados, a partir de este momento, de administrar y gestionar el patrimonio de Hibramer.

Con esta ya son seis las empresas de Nueva Rumasa que entran en suspensión de pagos, junto con Clesa, Cacaolat, Queserías Menorquinas (Tranchettes), Dhul y Carcesa (Apis y Fruco), aunque oficialmente sólo estas dos últimas han sido declaradas por un juzgado en concurso de acreedores.