Las ventas de vehículos en Japón retrocedieron en febrero el 32,4 por ciento hasta las 218.212 unidades, su mayor caída desde mayo de 1974 tras la crisis del petróleo, debido al hundimiento de la demanda global. Según informó hoy la Asociación de Vendedores de Vehículos de Japón, se trata del séptimo mes consecutivo de descenso de las ventas domésticas de automóviles, autobuses y camiones, que no incluyen los minivehículos con motores inferiores a los 660 centímetros cúbicos. Las ventas de vehículos el mes pasado supuso nada menos que el 57 por ciento menos que en febrero de 1997, hasta ahora el mes que registró un mayor incremento en este indicador, poco antes de que se produjese un aumento en el IVA para los vehículos.