La inmobiliaria Nozar presentó hoy la solicitud de concurso voluntario de acreedores ante el juzgado de lo Mercantil número 2 de Madrid, tras cerrar sin acuerdo cuatro meses de negociación con sus bancos y acreedores para intentar reestructurar su deuda de 700 millones de euros.
La compañía de la familia Nozaleda se suma así a la lista de grandes compañías del sector que se han declarado insolventes desde que estalló la burbuja inmobiliaria, como son Llanera, Martinsa Fadesa, Habitat, Tremón, Aifos, Constructora Pedralbes, Edisan, Obrum, DHO y Begar, entre otros.

Nozar estaba inmersa desde el pasado mes de mayo en un proceso de negociación con acreedores gracias a la reciente reforma realizada en la Ley Concursal. La inmobiliaria fue una de las primeras que se acogió a una de las principales novedades de esta ley, la que favorece la posibilidad de que las empresas se refinancien antes de entrar a concurso, mediante la apertura de un plazo de tres meses para negociar un calendario de pagos de deuda con sus acreedores.