¿Se puede medir el impacto de la situación económica sobre los resultados electorales?
La campaña electoral está comenzando a elevar su temperatura en los Estados Unidos, siendo la temática económica protagonista. Mientras que, en su discurso sobre el Estado de la Unión del 24 de enero, Barack Obama pasaba al ataque con la política impositiva, los republicanos culpan al actual Gobierno de la elevada tasa de paro del país. No es casualidad, ya que la situación económica, sin ser el único factor determinante en la decisión de los votantes, sí tiene históricamente un efecto decisivo sobre el resultado de las elecciones presidenciales.

 

Existen diversos modelos de predicción de voto en base a variables macroeconómicas, el más conocido de los cuales es el de Ray Fair, de la Universidad de Yale. Este modelo considera tres tres variables
económicas: PIB, inflación y flujo de noticias positivas.

La primera de las variables, medida por la tasa de crecimiento del PIB durante los tres trimestres previos a la cita electoral, trata de incorporar el efecto de la mejora de la situación económica general entre los votantes. En este aspecto la situación parece bastante igualada para demócratas y republicanos.

La segunda variable mide la tasa de inflación registrada durante la última legislatura, reflejo de la capacidad de mantener el poder adquisitivo de los votantes. Un valor inferior al 1,8% favorece la reelección, mientras que valores superiores representan una pérdida importante de poder adquisitivo y favorecen un cambio de voto. Los precios bajo control favorecen por lo tanto a Obama, aunque el crecimiento de los salarios en el mismo periodo no ha sido especialmente positivo.

Y el tercer factor que incorpora el modelo de predicción de Ray Fair es el flujo de "buenas noticias", medido mediante el número de trimestres en los que el crecimiento real del PIB per cápita ha sido superior al 3,2%, algo en lo que la puntuación de Obama es actualmente nula.

Dado el contexto actual la probabilidad de reelección que da el modelo es muy próximom al 50%, lo que deja estas elecciones abiertas, a la espera de que la economía decida... Pueden ensayarse diversos valores de este modelo en la propia página web de la Universidad de Yale:
http://fairmodel.econ.yale.edu/vote2012/computev.htm.