El mayor fabricante de software a nivel mundial ha cerrado su tercer trimestre fiscal de este ejercicio con un 0,60 dólares de beneficio por acción, frente a los 0,61 anteriores, pero mejores en todo caso que los 57 centavos esperados por el consenso de analistas del mercado. 

Los ingresos netos cayeron hasta los 5.110 millones de dólares frente a los 5.230 millones del ejercicio anterior. Las ventas, por su parte, ascendieron hasta los 17.400 millones de dólares, mejorando la proyección de la media de expertos consultados por Bloomberg.

El nuevo Windows 8, dado a conocer el pasado mes de marzo, da alas a la compañía para esperar unos buenos resultados a lo largo de 2012.