La compañía alemana de química especializada Merck ha reducido en el primer semestre del año el beneficio neto hasta 77,2 millones de euros, un 89,1 por ciento menos que en el mismo periodo de 2006 debido a la compra de la suiza Serono. Este retroceso se debe a los costes de integración y la amortización de activos por la adquisición de la empresa de biotecnología Serono, por la que ha pagado unos 10.600 millones de euros.