Las compañías estadounidenses de tarjetas de crédito y servicios de pago MasterCard y American Express han alcanzado un acuerdo para poner fin a sus disputas legales mediante el cual MasterCard abonará a su competidora hasta 1.800 millones de dólares (1.154 millones de euros).
En concreto, MasterCard señaló que el pacto contempla doce pagos trimestrales de 150 millones de dólares (96 millones de euros), que en términos netos representarán una carga extraordinaria de 1.000 millones de dólares (641 millones de euros) que la entidad contabilizará en sus cuentas del segundo trimestre de 2008. El presidente y consejero delegado de MasterCard, Robert W. Selander, mostró su satisfacción con el acuerdo alcanzado y destacó que el pacto permitirá a la entidad "mantener intacta la fortaleza de su balance", a la vez que se elimina la incertidumbre de un proceso judicial largo y costoso. Por su parte, American Express destacó que tras el acuerdo alcanzado con MasterCard retirará su demanda por lo que consideraba un bloqueo ilegal del negocio de emisión de tarjetas bancarias en EEUU. Asimismo, la entidad apuntó que este acuerdo sigue al alcanzado anteriormente con Visa, que accedió el año pasado a pagar hasta 2.250 millones de dólares (1.443 millones de euros). De este modo, American Express indicó que, dependiendo de determinados criterios, podría llegar a ingresar más de 4.000 millones de dólares por la retirada de sus demandas contra sus competidoras, lo que representaría el mayor acuerdo anti-trust de la historia de EEUU. "El acuerdo de 4.000 millones de dólares representa una solución muy satisfactoria para nuestra demanda contra las dos mayores compañías de tarjetas de crédito del país", dijo el presidente y consejero delegado de American Express, Kenneth I. Chenault. Asimismo, Chenault destacó que ante el debilitamiento de la economía y del crédito en EEUU, este acuerdo representa una fuente multianual de fondos para ayudar a la entidad a capear el debilitamiento del ciclo económico. American Express presentó una demanda ante los tribunales federales en noviembre de 2004 en la que reclamaba compensaciones económicas ante la pérdida de oportunidades de negocio provocada por una "conspiración ilegal para boicotear a American Express".