Sacyr se somete otra vez a un examen final del Comité Asesor Técnico del Ibex 35 (CAT). Este organismo se reúne hoy con pretensiones de revisar la actual conformación del selectivo ante la caída de volumen de algunos valores como el susodicho Sacyr, FCC o IAG. En cambio, Ebro Foods se frota las manos viendo venir de cerca su regreso a ‘primera división’. ¿Qué supondría en estos momentos de tanta incertidumbre un cambio en el Ibex 35?

El CAT se reúne este jueves para leer la cartilla de los 35 valores que conforman el Ibex y, una vez más, Sacyr Vallehermoso tiene la mayor parte de las papeletas para no pasar la criba y, por tanto, ser relegado al Mercado Continuo el día 2 de julios. Teniendo en cuenta que el principal criterio en el que el CAT se basa para decidir qué valores forman el selectivo es la liquidez y la calidad, no solamente la capitalización, Sacyr está en peligro. Como explica Miguel Méndez, director de Big Deal Capital, “la disminución de liquidez de Sacyr, junto con la pérdida de capitalización, nos inclinan a pensar que será ésta la compañía que abandone el selectivo”.

El CAT mirará con lupa el volumen negociado por los valores en los últimos 6 meses (de diciembre a mayo) y, remitiéndonos a los números, Sacyr ha movido de media diaria en este periodo 8,20 millones de euros. No obstante, ésta no es la única compañía en el candelero por este criterio, pues FCC negoció aún menos, unos 7,80 millones. Sin embargo, Ebro Foods, que fue sacada del Ibex 35 a principios de mayo, negoció 8,22 millones de euros. Ahora parece injusto el descenso de la alimentaria a ‘segunda división’.

No obstante, en su última reunión, el 23 de abril, este organismo sólo se limitó a sacar un valor sobrante del Ibex 35 pues, desde que Día entrara a cotizar en él en enero eran 36 las acciones que lo conformaban.Ebro Foods fue relegada al Continuo por el volumen negociado en los dos últimos meses previos, es decir, desde el levantamiento del veto a las posiciones cortas y, por entonces Ebro sólo había movido 270 millones de euros. Para muchos analistas esta salida era ininteligible y ahora se podría revocar, aunque parece difícil. Desde el punto de vista técnico, Roberto Moro, de Apta Negocios, explica que “en Ebro Foods hay que controlar el soporte en 12,50 euros y las resistencias prácticamente las tiene todas. Hasta que no veamos cierres por encima de 13,15, no hablaremos de un título con ganas de recuperar la tendencia al alza.”

Para el CAT la capitalización de las compañías es un motivo secundario para mantenerlas o no en el Ibex 35. No obstante, sería una excusa más para invitar a Sacyr a salir del índice. Actualmente, la capitalización de la compañía presidida por Manuel Manrique es la más baja del selectivo, tan sólo 669,2 millones de euros (ha perdido en el año 1.051 millones), frente a los 1.938,70 millones de capitalización de Ebro Foods. También FCC mantiene una capitalización inferior a la de la alimentaria, 1.260,33 millones.

Con todo ello, y al margen de personalizar, el sector que saldría perjudicado de una revisión del Ibex 35 sería el constructor. Álvaro Blasco, Director de atl Capital, comenta que “será malo para las compañías pero bueno para el índice, pues le quitará peso a un sector muy presente en nuestro índice y dará entrada a un elemento interesante y diversificador para el conjunto del selectivo”. Desde el punto de vista técnico, Sacyr y FCC se hallan muy tocadas aunque, en especial, la primera. Según Roberto Moro, “hasta que Sacyr no supere los 2,25 euros en precios de cierre no podemos hablar de un cambio de tendencia” y, para ello, aún se debe revalorizar un 50%.
FCC, por su parte, “ha perdido soportes tremendos, como era la zona de 15 euros, y ahora tiene un soporte relevante, que data del año 2000, en la zona de 9 euros, pese a que presenta una secuencia impecable de máximos y mínimos decrecientes y recuperar la confianza pasa por superar los 12 euros”.

No obstante, aparte de Sacyr y FCC, hay un tercer valor en discordia candidato a salir del Ibex: IAG. La aerolínea fruto de la fusión de Iberia y British Airways es el valor que menos volumen negoció en el periodo en los últimos seis meses, hasta mayo, 776 millones de euros. Además, la mayor parte de este montante se negoció desde Londres. Sin embargo, si le amputaran este valor al índice, le quitarían también uno de los pocos que ha dado algo de sostenimiento, pues ha subido 0,28% frente a la caída del 27% que acumula el Ibex. Además, según Diego Jiménez, Responsable RV del Centro de Inversiones de Deutsche Bank, “es una inversión interesante, pues no ha descontado la caída del petróleo. Mientras tenemos otras aerolíneas que han llegado a subir un 25%, IAG ha caído ese mismo porcentaje, descontando el hecho de que Bankia tenga un 12% del capital que colocará, pero lo hará con descuento”.

En diciembre, el Comité que viste y calza al Ibex 35 exigirá que sus componentes tengan una ponderación mínima del 0,3% de la capitalización del selectivo.  En este escenario, los valores en peligro serían Gamesa, que con una capitalización de 387,75 millones supone sólo un 0,12% de la total del Ibex 35; Sacyr cuya capitalización es de 669,2 millones y su peso en el selectivo, por ende, del 0,21%; y Abengoa, que tiene una capitalización de 910,12, en el límite para ser aceptado en el Ibex, un 0,29%.

A Sacyr Vallehermoso le crecen los enanos…

Siempre en la cuerda floja. Ahora podría salir del Ibex 35, pero todo el 2012 está siendo para la constructora un camino de espinas. Desde que comenzara el año se deja en bolsa un 60%, sólo Bankia ha superado estas caídas (71%). Además, la tendencia bajista del valor se hace ya orgánica pues, pese a las fuertes subidas experimentadas en las últimas semanas, no sale de zonas de mínimos históricos. De hecho, Nicolás López, Director de análisis de M&G Valores, cree que “quien esté pillado en el valor quizás le merezca la pena esperar una fase de rebote del índice para salir. Probablemente en esta fase de rescate de los bancos, la bolsa española suba y, entonces, sea momento de deshacer posiciones en Sacyr”.

Pero los problemas en bolsa no son los únicos ni más graves de la compañía. Sacyr está endeudado hasta los huesos. Su agujero, a finales de 2011, ascendía a 8.831 millones. Parte de esa elevada cifra se debe a la compra de un importante paquete accionarial de Repsol en 2006. Esta participación se habría devaluado ya un 40%, lo que supone otra presión para la compañía que utiliza estas acciones como aval de sus créditos.
Por si esta devaluación fuera poco, ahora que Repsol ha anunciado un recorte del dividendo a 1 euro, se complican las cosas, pues el líquido que entrará en sus arcas por esta fuente se verá reducido. Eso sí, desde la propia Sacyr quitan hierro al asunto y afirma que este dividendo “será más que satisfactorio”, dado que permitiría atender al servicio de la deuda, e incluso generaría un excedente.